¿Cómo funciona el 3D?

tres dimensiones

Las tres dimensiones se han colado en nuestras salas de cine, en consolas, en móviles y ahora en los televisores 3D pero ¿Cómo funciona esta nueva tecnología de televisión 3D?

No queda tan lejos los años en que poníamos sobre nuestros ojos aquellas gafas de celofán que teñían nuestra visión de azul y rojo, ese fue el primer contacto con el 3D. Ahora todo eso ha cambiado y disfrutamos de una realidad muy distinta que analizamos a continuación.

El ojo humano

Antes de saber el truco del 3D necesitamos saber cómo funcionan nuestros ojos, cómo percibimos la realidad y por qué vemos en tres dimensiones.

ojo humanoLa clave de la visión humana está en el enfoque. Las personas vemos las cosas porque percibimos las luz que se refleja sobre estas, dicha luz es absorbida por nuestros ojos e interpretada en nuestra mente, percibiendo así las formas y los objetos.

Cuando el objeto está lejos la luz que viaja a nuestros ojos es paralela en ambos ojos. Según se acerca el objeto esa luz deja de ser paralela y converge. Haz la prueba poniendo un dedo de la mano paralelo a la cara y acercándolo hasta tocar la nariz.

La mente humana calcula la distancia de los objetos de acuerdo al paralelismo de luz que recibe, así cuando este paralelismo comienza a converger sabe que el objeto se acerca.

Más información | “La increíble máquina humana” de Nathional Geographic (Vídeo)

Inicios del 3D: las gafas de colores

gafas de celofán

Si el ojo humano es capaz de percibir objetos en tres dimensiones ¿Por qué siempre hemos visto el cine en dos dimensiones?. La respuesta es muy sencilla: las imágenes capturadas del las películas eran en dos dimensiones, por ello nuestros ojos no creaban esa tercera dimensión.

Para que el ojo vea la tercera dimensión, la imagen debe ser capturada en tres dimensiones.

Los primeros pasos en tres dimensiones se dieron con las gafas de celofán de colores rojo y azul. Estas gafas tenían un simple mecanismo, enviaban al ojo izquierdo una imagen diferente que al derecho por lo que se creaba la sensación de una “tercera dimensión”.

De esta forma un ojo recibía la luz azul y el otro la roja, estas imágenes no eran en tres dimensiones sino en dos, sin embargo, el ojo las percibía como tales, eran las denominadas imágenes de anaglifo.

El 3D con gafas polarizadas

Gafas 3D

Muy lejos quedan ya las gafas de dos colores, actualmente se utilizan nuevas tecnologías basadas en sistemas de polarización de luz, el verdadero 3D.

La luz es una onda electromagnética que sufre oscilaciones verticales y horizontales, y existen ciertos materiales se comportan de manera distinta ante estas oscilaciones. De este modo se comportan de manera opaca si la onda es vertical y permiten el paso de la luz si la onda es horizontal.

Aplicando este comportamiento al 3D vemos lo siguiente: En la pantalla se proyectan dos imágenes grabadas en ángulos diferentes y con polarizaciones distintas. El observador con gafas recibe ambas imágenes con ondas de luz distintas (horizontales y verticales). Los cristales de las gafas sólo dejarán pasar uno de los dos rayos de luz hacia el ojo, creando así el efecto tridimensional.

El 3D sin gafas

3D sin gafasLa ayuda de unas gafas que impidan pasar la luz nos parece fundamental para la creación del 3D, sin embargo en los últimos meses hemos visto como el 3D evolucionaba hasta tal punto que dejaba atrás las gafas. ¿Cómo es posible?

Se trata de un nuevo sistema denominado autoestereoscópico. Esta nueva técnica se basa en una pantalla de televisión formada por microlentes, de la que salen dos rayos de luz con ángulos distintos, con lo que el ojo recibiría el mismo efecto que con las gafas polarizadas.

Hemos visto este nuevo sistema en la última hornada de Nintendo con su Nintendo 3DS o en el terminal móvil LG Optimus 3D, los resultados son sorprendentes aunque desencantan si tu ángulo hacia el terminal no es el adecuado.

Por otra parte, no hemos analizado aún el nuevo televisor Toshiba Regza GL1, pero parece que promete en cuanto a 3D sin gafas, ya veremos.

Vía | Xakataciencia.com

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